Curú
Refugio de vida silvestre con playas vírgenes y bosque tropical seco en la Península de Nicoya.

Un paraíso escondido en la Península de Nicoya
Curú es un refugio de vida silvestre privado que combina playas de arena blanca, bosque tropical seco y manglares. Este destino es perfecto para quienes buscan tranquilidad y contacto directo con la naturaleza, lejos de las multitudes. Sus senderos bien cuidados te llevan a miradores con vistas espectaculares del océano Pacífico.
Qué hacer en Curú
Explora los senderos que atraviesan el refugio, donde podrás observar monos capuchinos, perezosos y una gran variedad de aves. La playa principal es ideal para nadar y hacer snorkel en aguas tranquilas. También puedes tomar un tour guiado en kayak por los manglares o simplemente relajarte en la arena escuchando el sonido de las olas.
Qué comer en Curú
En los alrededores, pequeños sodas ofrecen platos típicos como casados con pescado fresco, arroz con pollo y patacones. No dejes de probar el ceviche de corvina, preparado con limón y cilantro. Para algo dulce, las empanadas de plátano maduro son una delicia local.
Qué llevar
Lleva protector solar biodegradable, repelente de insectos, sombrero y zapatos cómodos para caminar. No olvides tu cámara para capturar la fauna y el paisaje, así como suficiente agua y snacks. Una toalla y traje de baño son esenciales para disfrutar de la playa.
Información útil para tu visita
Curú es un refugio privado con horario de 8 a.m. a 4 p.m., y la entrada tiene un costo moderado que apoya la conservación. El español es el idioma principal, aunque en la zona se habla algo de inglés. La seguridad es buena, pero siempre cuida tus pertenencias. La señal de celular es limitada, así que aprovecha para desconectarte. El clima es cálido y seco, con una altitud baja, por lo que el calor puede ser intenso; visita temprano o al final de la tarde.
Viaja a Curú con tarifa fija
Desde $180 USD, sin sorpresas.
